Empecé este blog allá por el mes de noviembre de 2009, impulsado, tal vez empujado, por diversos factores, tan dispares entre ellos que no creo que pudiesen llegar a tener sentido todos juntos si no es en el contexto de mi propia vida. Algunos pertenecen al ámbito de lo privado y en cualquier caso, de todos ellos, el único que merece ser mencionado es el que ya puse de manifiesto en aquella primera entrada, "la caída de las hojas, el comienzo del viaje".
Dos entradas en aquel mes de noviembre, otras dos en enero de 2010 y tras ocho meses de sequía, otras dos en septiembre de ese mismo año es el escaso bagaje de más de un año de existencia de "más allá de Plan Lachat". En todo este tiempo la voluntad, mejor dicho, el deseo, que la voluntad suele transformarse en acción más a menudo que el deseo, el deseo de continuar este blog, decía, no había desaparecido y en mi cabeza bullían (y bullen) múltiples temas que abordar en este espacio. Y si esto ha sido así ¿por qué este silencio? ¿a qué se debe esta larga espera? Pues sin obviar el factor de la apatía y de ese concepto tan novedoso como impreciso de la "procastinación", lo cierto es que detrás de todo había, y uso el pasado deliberadamente, cierta confusión sobre el rumbo que le quería dar al blog. ¿Quería hacer un blog sólo sobre ciclismo profesional o quería ampliarlo a mi relación ya no con el ciclismo profesional si no con la práctica misma del ciclismo? Y si hablaba de ciclismo profesional ¿trataría de ceñirme a la actualidad o debería guardar un espacio para la historia? ¿Cómo debía abordar los temas de actualidad? ¿Información u opinión? De la primera me parecía que andábamos satisfechos, de la segunda creo que tenemos excedente.
Y en esas dudas andaba cuando en un momento de lucidez, que al igual que las meigas, haberlos, haílos, encontré la forma de encajar todas esas piezas aparentemente inconexas en una única imagen reveladora de lo que quiero que sea "más allá de Plan Lachat". Y con el ánimo renovado del que cree haber encontrado un camino en forma de respuestas a sus preguntas, me vuelvo a poner en marcha confiado de que este año que ahora se acerca a su ecuador sea, definitivamente, en el que Plan Lachat quede atrás para siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario